Las ciudades españolas incorporan sensores para calidad del aire, tráfico, ruido y uso de energía. Visualizar estos datos en tiempo real en mapas permite coordinar servicios y mejorar la vida urbana.

Arquitectura mínima

Del dispositivo al mapa: MQTT o HTTP, cola de mensajes, almacenamiento de series temporales y API geoespacial. Un cliente web suscribe y pinta capas dinámicas.

Buenas prácticas

Validación de sensores, sincronización horaria y georreferenciación precisa. Tolerancia a fallos y alertas basadas en umbrales.

Indicadores

Tiempo de latencia, cobertura espacial, disponibilidad de datos y exactitud. Un tablero claro en español empodera a técnicos y ciudadanía.